¿Eres liebre? ¿Qué ganarías si fueras tortuga?



Hola!!

Cada día doy otro pasito de tortuga hacia mi meta. ¡¡Yo no quiero ser liebre!!

Nos creemos que el cuento de la hormiga y la cigarra , o el de la libre y la tortuga son solo cuentos... que dejan una enseñanza, pero no la interiorizamos del todo.... Probá a mirar otra vez el cuento de la hormiga, desde tus necesidades actuales. ¿Que te falta por aprender de ese cuento? ¿Y del de la libre y la tortuga?


¿Se acuerdan de la famosa fábula de Esopo, La liebre y la tortuga, donde nos intentaban enseñar que el exceso de confianza, la pereza, la chulería, la pedantería eran malos hábitos, que al final, te llevaban a que un animal tan tonto, tan lento, con tan mala prensa ganaba al mucho más famoso, ágil y preparado para las carreras?

Pero sabes... en aquella forma de contarnos el cuento, centrándose en la conducta de la liebre, mostrándola como más lista, con más destreza, más preparada...

¡¡¡no fue la mejor manera de enseñarnos a ser tortugas!!!
Veamos... ¿Quién de ustedes quiere ser una tortuga?

¡¡¡¡Seguro que ninguno ha levantado la mano!!!!

Todos deseamos ser liebres, con sus aspectos positivos, y nos creemos "tan listos", ¡ que no vamos a dejarnos ganar por la tonta de la tortuga! ¡Faltaría más!

Pero.... ponte a pensar.....

¿Cuántas veces has sido liebre en lugar de tortuga?

¿Qué has conseguido siendo liebre?

¿Cuántas carreras tienes ya ganadas?

Y esa carrera que tanto te importa... ¿Cómo la estás encarando? ¿Cómo liebre?

Volvamos a contar el cuento....

Había una vez, una liebre, muy chula ella, que se creía el animal más rápido del bosque. Y también había una tortuga, que era la campeona en perseverancia, confianza en si misma, constancia, decisión, motivación de triunfo. Ambos animales se retaron a correr una carrera. Y si solo miraras sus virtudes, sus hábitos.... ¿Quién crees TU que ganaría la carrera?


TE DESEO QUE SEAS MÁS TORTUGA Y MENOS LIEBRE
Taller 21 días para Retomar las Riendas de tu Vida


¡Proponte una meta, y ve hacia ella siendo la mejor tortuga de todas!

Viki Morandeira

Tu Coach Personal

Descansa en paz: el funeral del «no puedo»


Les dejo un bonito relato del libro "Sopa de Pollo para el alma" de Canfield y Hansen

La clase de cuarto grado de Donna se parecía a muchas otras que yo había visto antes. Los niños se sentaban en cinco filas de seis pupitres. La mesa de la maestra estaba a la entrada del aula, frente a los alumnos. El tablero de anuncios destacaba algunos trabajos de los chicos. En la mayoría de los aspectos parecía un aula típica de la escuela elemental tradicional y, sin embargo, el día que yo entré por primera vez me pareció diferente. Era como si allí hubiera una corriente de entusiasmo.
Donna era una maestra veterana de una pequeña ciudad del estado de Michigan, a quien sólo le faltaban dos años para retirarse. Además, participaba como voluntaria en un proyecto de desarrollo que abarcaba al personal de todo el condado y que yo había organizado y respaldaba. La enseñanza se centraba en el aprendizaje de ideas del lenguaje artístico que permitieran a los alumnos sentirse satisfechos consigo mismos y hacerse cargo de su propia vida. La tarea de Donna consistía en asistir a las sesiones de formación y llevar a la práctica los conceptos que surgieran de aquella iniciativa.
Me instalé en un asiento vacío al fondo del aula y me puse a observar. Todos los alumnos estaban participando en la tarea, que consistía en llenar una hoja de papel con ideas y sugerencias. La niña más próxima a mí, de unos diez años, estaba llenando su página de «No puedos».

«No puedo chutar una pelota de fútbol más allá de la segunda base.»
«No puedo hacer divisiones de más de tres cifras.»
«No puedo conseguir que Debbie sea amiga mía.»

Había llenado la página hasta la mitad y no parecía que hubiera acabado el tema. Seguía escribiendo con determinación y persistencia.
Recorrí la fila, mirando al pasar los papeles de algunos niños. Todos estaban escribiendo las cosas que no podían hacer.

«No puedo hacer la vertical.»
«No puedo correr más de doscientos metros sin descanso.»
«No puedo comer más de un bollito.»

Mi curiosidad se había despertado y decidí preguntar a la maestra qué era lo que estaba pasando, pero como al acercarme vi que ella también estaba escribiendo, decidí no interrumpirla.

«No puedo conseguir que la madre de John venga a las reuniones de la escuela.»
«No puedo conseguir que mi hija llene el depósito del coche.»
«No puedo hacer que Alan use las palabras en vez de los puños.»

Frustrado en mis esfuerzos por determinar por qué los estudiantes y la maestra se dedicaban a escribir enunciados negativos en vez de otros más positivos, que empezaran por «Puedo», volví a mi asiento para continuar mis observaciones. Los alumnos siguieron escribiendo durante unos diez minutos. Casi todos llenaron su página y algunos incluso empezaron otra.
—Terminad la página que estáis haciendo y no empecéis otra —fue la consigna que dio Donna para indicar que pusieran fin a su actividad. Después, dio instrucciones de que cada uno doblara su papel por la mitad, lo llevara hasta su mesa y lo dejara en una caja de zapatos vacía.
Una vez recogidos todos los papeles, Donna añadió el suyo. Tapó la caja, se la puso debajo del brazo y salió del aula hacia el pasillo, seguida por todos los alumnos. El último de la fila era yo.
A mitad del pasillo la procesión se detuvo. Donna entró un momento en el cuarto de herramientas del portero y volvió a salir con una pala. Con la pala en una mano y la caja de zapatos en la otra, salió con los niños de la escuela y se fue hasta el rincón más alejado del jardín, más allá del patio de recreo.
¡Iban a enterrar los «No puedos»! La excavación les llevó unos diez minutos porque la mayoría de los niños querían participar. Cuando el hoyo alcanzó casi un metro, la excavación se detuvo. La caja de los «No puedos» fue debidamente colocada en el fondo del hoyo y rápidamente cubierta de tierra.
Treinta y un niños de diez y once años estaban de pie ante el hoyo recién cavado. Cada uno tenía por lo menos una página llena de «No puedos» en la caja de zapatos, a más de un metro bajo tierra, lo mismo que su maestra.
En ese momento, Donna pidió a todos, niños y niñas, que se tomaran de las manos e inclinaran la cabeza. Rápidamente, todos, unidos por las manos y con la cabeza baja, formaron un círculo alrededor del hoyo, ahora transformado en tumba. Donna pronunció una plegaria de despedida.
—Amigos, hoy estamos reunidos para honrar la memoria del «No puedo». Mientras estuvo con nosotros en la tierra, afectó a las vidas de todos, de unos más que de otros. Su nombre, desdichadamente, ha sido pronunciado en todos los edificios públicos... en escuelas, ayuntamientos, en el trabajo e incluso en el parlamento.
«Hemos buscado para "No puedo" un último lugar de reposo y una lápida que lleva su epitafio. Le sobreviven sus hermanos y su hermana, "Quiero", "Puedo" y "Lo haré inmediatamente". No son tan bien conocidos como el célebre difunto y aún no tienen la fuerza y el poder que éste tenía. Tal vez algún día, con vuestra ayuda, dejen en el mundo una huella mucho más importante.
«Ojalá que "No puedo" descanse en paz y que en su ausencia todos los presentes rehagan su vida y sigan adelante. Amén.»
Mientras escuchaba la oración fúnebre, me di cuenta de que esos niños no olvidarían jamás aquel día. La actividad era simbólica, una metáfora de la vida. Era una vivencia que quedaría fijada para siempre en el inconsciente y también en el consciente.
Escribir los «No puedos», enterrarlos y oír la oración fúnebre era un importante esfuerzo por parte de aquella maestra, y ese esfuerzo todavía no había concluido. Terminada la ceremonia, los estudiantes se dieron la vuelta y volvieron a la escuela, donde tuvo lugar una reunión.
Celebraron el funeral del «No puedo» con bizcochos, palomitas de maíz y zumos de fruta. Como parte de la celebración, Donna recortó una gran lápida de cartón. En la parte superior escribió «No puedo» y las letras RIP en el medio, abajo añadió la fecha.

La lápida de cartón siguió colgada de la pared del aula durante el resto del año. En las raras ocasiones en que alguno de los alumnos olvidaba el acto y decía «No puedo», Donna se limitaba a señalarle el signo del RIP. Entonces, el niño o la niña recordaba que «No puedo» había muerto y buscaba otra forma para expresarse.
Yo no fui uno de los alumnos de Donna, ella era una de los míos. Sin embargo, aquel día aprendí de ella una lección inolvidable.
Ahora, años después, cada vez que oigo decir «No puedo» vuelvo a ver las imágenes de aquel funeral en la clase de cuarto grado y, como aquellos estudiantes, recuerdo que «No puedo» ha muerto.

Chick Moorman


Viki Morandeira
Coach Personal


CUENTO: La Bolsa de Papas




No conozco una metáfora más gráfica para expresar los sentimientos que aquí se describen. Les contaré una historia....

Un maestro, le pide a sus alumnos, que ese día lleven a clases una bolsa de plástico y patatas. Tantas patatas, como problemas no resueltos tengan con la gente (amigos, familia, conocidos, todos)

Una vez en el aula, les hace escribir el nombre de la persona con quien tienen el problema,( o tuvieron, pero sigue sin resolver en sus mentes), en cada patata. Luego, todas las patatas van a la bolsa de plástico, y de ahí a la mochila. ¡Algunos cargaban con bolsas realmente grandes!

La premisa marcada por el maestro, era "cargar" la mochila todo el día, a todas horas, y todos los días sin excepción, durante el tiempo que necesitaran para concluir esos problemas.

Con el paso de los días, el calor, la bolsa cerrada ... las patatas comenzaron a deteriorarse, a pudrirse y oler mal. El peso de cargarlas a diario, de no olvidarlas en ningún momento, hacía que tuvieran que poner toda su atención en la mochila y dejaran de lado asuntos mucho más importantes, dejaran de ver las cosas bonitas que la vida les deparaba cada día.

Finalmente el maestro reunió otra vez a sus alumnos, con sus mochilas y sus bolsas de patatas podridas. El aula olía realmente mal. Las caras de los alumnos no eran buenas, ninguno tenía ganas de sonreír, estaban muy ocupados tapándose la nariz para no respirar el tufillo que emanaba de sus espaldas.

El maestro, les hizo las siguientes preguntas:

- ¿Ha sido duro?
- A que huele realmente mal. ¿No es insoportable el olor?
- ¿Ha resultado pesado cargar la mochila a todas horas?

Bien, pues eso es lo que hacemos a diario, cuando no perdonamos, cuando nos llenamos de resentimiento. Cada patata es un perdón NO concedido, un sentimiento de venganza que cargamos a nuestras espaldas, a diario.

Para librarte del dolor del rencor, para perdonar y olvidar, para hacer las paces con tu pasado. 

-¿Quieres aligerar la mochila que llevas a tus espaldas?

-¿Deseas que quien no ha hecho lo que tu querías reciba lo que se merece?

-¿Estás más atento a pensar en lo que alguien te hizo que a disfrutar de la vida?

-¿En cuales relaciones sientes que cargas con una mochila que ya empieza a oler?

-¿Continúas culpando a los demás por cosas pasadas?

-¿Cómo puedes hacer para que esa bolsa deje de oler?

-¿Que precio pagas a diario por no haber perdonado?

-¿Que ganas cargando el resentimiento allí donde vas?

-¿Te sirve para cambiar lo que ocurrió?

-¿Sientes que el veneno del "no perdón" está envenenando tu vida?

Yo creo que es hora de dejarlas ir, es hora de tirar esas patatas a la tierra, para que sirvan de abono a nuevas plantas, para que se transformen en algo nuevo, productivo, en lugar de ser una fuente de podredumbre en nuestros corazones.

El perdón no es un regalo que le haces a quien te ofendió.
El perdón no es una gracia que le concedes a quien te hirió.
No perdonar no es el castigo que merece quien te lastimó.

¡Es completamente al revés!

Perdonar nos libera de las patatas podridas, de su peso y de su mal olor, de la preocupación de estar todo el día pensando en ellas, de la ceguera emocional a las demás cosas de la vida, ocupados en no perder nuestros resentimientos.

TE MANDO UNA TAREA


* Primero hazlo con una persona a la vez. Todo lo que queremos hacer, requiere práctica, ejercitarlo para que cada día nos salga mejor. Por eso, primero,busca una ofensa pequeñita y piensa en alguien que hizo algo que a tí no te gustaba.

* Visualízala delante tuyo.

* Pero intenta no enfocarte solo en ella, comienza a abrir la imagen, más y más, como si fuera un cuadro, en el que de pronto, su marco empieza a crecer y crecer. Ahora no solo ves a esa persona, ves a otras más, ves más circunstancias, puedes ver otros hechos, carencias, muchas cosas que antes no veías.

* Integra todas esas cosas en la experiencia del momento en el que te defraudó, intenta ver el cuadro gigante, donde ahora, otras cosas dan sentido a lo que hizo.

-¿Que circunstancias puedes ver ahora que propiciaron ese comportamiento?
-¿Que situaciones estaba viviendo para actuar así?
-¿Puedes verle como una persona que cometió un error?
-¿Cual fue tu papel en esa situación? ¿La propiciaste?
-¿Crees que puedes dejar atrás el papel de víctima y seguir con tu vida?
-Piensa en los buenos momentos, en las cosas compartidas, en las muestras de amor.
-¿Seguir enfadado hará que el pasado cambie?
-¿Soy yo perfecto para exigir a los demás que no se equivoquen nunca?
-¿Que precio pagas al quedarte atado al pasado?
-¿Estás dispuesto a pagar ese precio o prefieres ser el PROTAGONISTA de tu vida y elegir disfrutar cada segundo de este presente?

* Ahora, una vez que hayas conseguido que tus sentimientos hacia esa persona se hayan suavizado. Comienza a achicar el marco otra vez, más pequeño, olvida los detalles, las circunstancias, las demás personas, olvídalas.

* Deja enmarcada solo a esa persona y dile con amor. TE PERDONO. dilo las veces que haga falta hasta que lo sientas en tu corazón. Llorar es lo más lógico que puede pasarte, no lo reprimas. Los sentimientos reprimidos también son patatas que cargamos a la espalda.

* Ahora, puedes mirar otra vez el cuadro, y DECIDIR como quieres que sea TU RELACION con esa persona. ELIGE!! PROYECTA!!! PROTAGONIZA!!!

* Ve abriendo el marco y ponte junto a ella, llena el cuadro de color, de calor, de amor, de alegría, de risas, de viajes, de sonrisas, de pájaros, de amigos, de lo que TU ELIJAS!!!!

No dejes que el resentimiento sea quien dirige tu vida. No dejes que el "no perdón" sea quien dictamine tu estado de ánimo.

DECIDE VIVIR FELIZ!!!

DECIDE PROTAGONIZAR TU VIDA!!!

SACÚDETE LA ETIQUETA DE VICTIMA!!!!


Mas Reflexiones sobre el Perdón.

El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.



No significa que estés de acuerdo con lo que paso, ni que lo apruebes. perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causan dolor o enojo.

En el acto de perdonar lo que cuenta es la intención y el sentimiento. Podemos escribir una carta, que tal vez nunca enviemos, perdonando a quienes creemos nos han lastimado, dándonos cuenta a medida que escribimos que no es necesario mantener más ese peso del dolor (ausencia del amor/ de la apreciación) ya que el mismo dolor comienza a aliviarse a medida que escribimos y muchas veces las imágenes de una persona o situación comienzan a diluirse o verse desde una perspectiva totalmente diferente. En muchas ocasiones automáticamente el poder del perdón se transfiere a uno y terminamos perdonándonos a nosotros mismos pensamientos o sentimientos oscuros que han ocupado nuestra mente en este proceso.


No es necesario estar delante de la persona para perdonarla.
El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario. Muchas veces la persona mas importante a la que tienes que perdonar e es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.


Aligera tu carga y estarás mas libre para moverte hacia tus objetivos.


Hay muchas técnicas para conseguir que el pasado deje de pesarnos como un saco de patatas.... Solo es cuestión de QUERER Y DECIDIR HACERLO!!!!
¡¡ANIMO¡¡ ¿A QUE ESPERAS PARA DEJAR QUE ESAS PATATAS ABONEN BELLAS FLORES?


Viki Morandeira
Coach Personal



CUENTO: Los dos lobos.


El cuento, es una herramienta increíblemente útil para tomar conciencia.
Nuestra mente consciente, está siempre alerta, intentando captar si quieren engañarnos, si quieren hacernos pensar de tal o cual manera, si quieren vendernos algo... y así, no somos tomamos conciencia de muchas cosas.

Al escuchar, o leer un cuento y reflexionar sobre el, ya no sentimos que tenemos que defendernos, y el mensaje llega mucho más profundo. Casi nadie acepta que le digan como son las cosas, porque las cosas son muy distintas para cada uno. En cambio, "darte cuenta" de lo que te cuenta el cuento... :-) Eso ayuda y mucho!!!!


Les dejo este bonito cuento sobre dos Lobos.

El anciano jefe de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.

Él les dijo:

"Una gran pelea está ocurriendo dentro de mi, desde que nací..., es una pelea entre dos lobos"

Uno de los lobos es maldad, cobardía, temor, ira, envidia, dolor, vanidad, indolencia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, orgullo, mentiras y avaricia.
El otro es bondad, amor, alegría, paz, voluntad, armonía, esperanza, generosidad, amistad, empatía, serenidad, sabiduría, fortaleza, compasión, humildad, dulzura, y verdad.

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes, y dentro de todo ser humano.

Los chicos lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó:
Abuelo dime: ¿Cuál de los lobos ganará la pelea?

El anciano jefe respondió, simplemente...
- "El que Tú alimentes "


Cada vez que la cobardía, el orgullo o la culpa te pidan comida.... ¿estás dispuesto a seguir alimentándolos?
Cada vez que la ira, el deseo de venganza, la soledad te pidan comida.....¿seguirás alimentándolos?

¿dejarás que sigan viviendo dentro tuyo?

Tú puedes tomar la decisión. Los pensamientos vendrán a tu mente, pero si en lugar de alimentarlos y de hacerles sitio, en lugar de eso, los echas a patadas y alimentas el perdón, el amor, la humildad... ¿como crees que te sentirías?



Tu no podrás decidir siempre tus pensamientos..... pero SI PUEDES DECIDIR cuanto tiempo los dejarás seguir en tu mente!



Definición del Coaching


Desde que empecé a estudiar Coaching, he buscado y encontrado decenas de definiciones. Y como algunas son muy complicadas, y te dejan preguntandote igual que antes de leerla, se me ha ocurrido escribir mi propia Definición. :-)




Allá vamos.
Coaching: medicina natural , que tomada en las dosis prescriptas por un Coach, ayuda a la efectiva eliminación de quejas y excusas de nuestras vidas.

Contraindicaciones
: personas con sabelotodismo, duras de mollera, poseedoras de LA VERDAD, con sordera emocional, expertas en todo a todas horas.

Efectos Secundarios del Coaching
: no consuma Coaching si no quiere padecer los siguientes efectos secundarios:
• Alegria
• Cambio de enfoque de la vida
• Motivación
• Ganas de iniciar proyectos
• Revalorizacion personal
• Mejor aprovechamiento del tiempo
• Ganas de aprender
• Sonrisa espontánea
• Generosidad
• Aprendes a valorar y disfrutar de lo simple
• Aceptacion de lo que no puedo cambiar
• Empuje y decisión
• Responsabilidad sobre nuestros propios actos
• Eliminacion del estrés
• Cambios en la personalidad decididos por el paciente.

Se prescribe Coaching en casos de:
• Apatia y desgano generalizados
• Falta de sueños y metas
• En caso de tenerlos, cuando no se tuviera empuje suficiente para llevar a cabo las acciones necesarias
• Cambio de situación personal.
• Busqueda del sentido de la vida
• Crisis de los 40
• Sentimiento de no tener tiempo
• Casos agudos de quejitis y excusitis
• Personas con No Puedo enquistados.
• Personas que desean incorporar buenos hábitos.
• Miedos a progresar, al éxito, a lo nuevo.
• Personas con muchas ganas de triunfar y decidir en su vida son los pacientes donde mas efectividad ha demostrado el Coaching

Posología
: una sesión semanal entre 3 a 6 meses dependiendo de la gravedad del paciente. ;-) o de la magnitud de la meta a alcanzar.


Y ahora hablando en serio, el Coaching es la disciplina que ayuda a las personas sanas a llegar a la Excelencia, a saltar sus barreras, a Ser Más y Mejores.

Viki Morandeira
Coach Personal