¿Tienes problemas? Entonces necesitas crecer.


Leyendo a Tony Robbins, hace años, una de sus frases me dejó pensativa… No hay Problemas Grandes. Hay gente pequeña.
Su mensaje es simple. Nuestros problemas no tienen una dimensión inherente a ellos mismos, sino que su "peso" varía en función de la persona que somos cuando enfrentamos esa circunstancia. Si. Puede sonar raro, puede incluso causarnos enfado que alguien nos diga que nuestros problemas no son grandes cuando interiormente estamos viviendo un tsunami de dolor y de aflicción por algo que nos ha ocurrido o que tenemos que resolver. 
No es fácil aceptar esta idea. Te entiendo. A mi también me ocurría así. ¿Cómo no iban a ser para mi mis problemas algo grande cuando me estaban generando un dolor importante? 
Pero poco a poco, si sigues dándole vueltas a esa frase: 
No hay problemas grandes, hay gente pequeña. 
Podrás asimilarla y asumirla en toda su inmensidad. Un problema no es igual para todo el mundo. Lo que algunas personas pueden considerar un problema, para otros puede ser algo que incluso les gusta. Imagínate.. Hablar en público. Para muchisimas personas incluso hablar delante de desconocidos es un verdadero problema, ni que decir acerca de tener que subir a un púlpito y ponerse a hablar delante de decenas o cientos de personas. El miedo a hablar en público puede ser un gran problema si tu proyección profesional requiere que tengas esta habilidad. En cambio, para otras personas no es un problema en absoluto, al contrario, puede que sea algo con lo que disfrutan y que procuran tener la oportunidad de hacerlo a menudo. El "problema" es el mismo, podríamos decir que tiene el mismo tamaño, lo que varía es la persona quien lo enfrenta. ¿Crecemos o nos quedamos chiquititos ante una situación así? Pues lo mejor es decidir, si eso es importante para nosotros, que podemos enfrentarlo, dar ese paso y crecer más que nuestro problema. 
Como te comentaba, la primera vez que leí esa frase, empecé a darle vueltas en mi cabeza. Y me puse a pensar en cuales habían sido esos problemas que en su momento me parecieron grandes. Y como poco después, tras saber como resolverlos, incluso dejaron de ser problemas.
Conducir. Si, por ejemplo, conducir. 
Cuando tenía 30 años volví a conducir. Lo habia hecho de pequeña, con 16 años, esporádicamente, y hasta los 19. Pero no me habia sacado el permiso de conducir. Cuando tuve que sacarlo, cansada de tener que pedir que mi marido me llevara y me trajera.. tenia miedo. Era un Gran Problema. Y a los pocos meses, ya con mi permiso de conducir, este “problema” tan grande habia desaparecido. Yo había crecido.
No había cambiado el hecho. No había cambiado lo que significa conducir, no había aumentado ni disminuido la "gravedad" del problema, sino que había dejado de ser un problema para ser algo realmente útil e incluso algo que disfruto al hacer. Aunque me despeine! :) 


Cuando te enfrentes a situaciones que te hacen dudar, que te parecen un GRAN PROBLEMA, piensa….
  • ¿en qué estoy siendo pequeño?
  • ¿que necesito mejorar, aprender, conocer, comprender?

Si te das estas respuestas, la mayoría de tus problemas se irán haciendo pequeños…. porque como dice el antiguo refrán… Si tiene solución, ¿para que preocuparse? Si no tiene solución, ¿para qué preocuparse? Ocuparse es muy distinto a preocuparse. Ocuparse hace que crezcamos. Preocuparse hace que nos paralicemos y seamos personas pequeñas.
No te dejes hundir. Puedes. Y si no tiene solución, no ganas nada en preocuparte.
Viki Morandeira
Tu coach