Tecnica para control de Emociones


En el colegio nos explican las distintas técnicas para resolver problemas, para resolver raices cuadradas, para inferir el significado de una palabra de acuerdo a su raiz, técnicas de pintura, técnicas musicales.... pero poco se nos enseña sobre las Técnicas para Controlar nuestras Emociones.

Todas las técnicas que nos han enseñado, las hemos incorporado a través de la práctiva. Pues bien, para mejorar nuestra calidad de vida, debemos incorporar diversas técnicas y estrategias para poder controlar nuestra emocionalidad, y así nuestras reacciones y nuestro comportamiento.

Durante el día experimentamos diversas emociones, pero ... ¿somos realemente conscientes de que estamos sintiendo? Profundizar en nuestro propio conocimiento es incrementar nuestra Inteligencia Emocional.

Quiero compartir con ustedes una Técnica sencilla. Consta de 4 preguntas.

  1. ¿Qué estoy sintiendo realmente?
  2. ¿Cuánto me importará esto (el hecho que provocó esa emoción) dentro de dos semanas, dos meses, dos años...? ¿Me acordaré de esto siquiera? Y si me acordara: ¿cómo sería mi reacción al hacerlo? ¿Me reiría?
  3. ¿Qué puedo hace en este mismo instante para cambiar esa emoción y sentirme bien?
  4. ¿Qué estará sintiendo la otra persona involucrada frente a esa situación?

Enfocarnos en estas preguntas, hace que disminuya la intesidad de la emoción, que encontremos una solución para cambiar nuestro estado anímico y que incluso descartemos sentirnos de esa manera en el futuro ante la misma o parecida situación.

Conclusiones a las preguntas:

  1. Casi toda nuestra vida está regida por cinco o seis emociones predominantes, y ante esta certeza, podemos asumir que no son tantas y que podemos aprender a resolverlas, al no ser algo tan complejo o imposible de afrontar.
  2. Casi con total seguridad, un acontecimiento que nos produce enojo, temor, amargura, frustración... será un asunto que apenas recordaremos en las semanas siguientes. Al asumir esta condición de nuestra emoción actual, esta pierde fuerza y probablemente tomemos la decisión consciente de "desenojarnos" en este mismo instante. Si no se produce esto, se producirá una disminución en el tiempo que en el futuro permaneceremos en esta emoción, con la práctica de formularnos estas cuatro preguntas.
  3. Al plantearnos ponernos en acción ante esta emoción que no nos agrada, ejercitamos a nuestro cerebro en la resolución de ese estado de ánimo. Así, al preguntarnos "como sentirme bien", descubrimos que somos capaces de cambiar nuestro estado de ánimo, que tenemos poder sobre como nos sentimos y que puede resultar tan sencillo como: escuchar música alegre, evocar un recuerdo, darnos un baño de inmersión, ponernos el perfume que nos gusta, llamar por teléfono a alguien, saltar, salir a correr al aire libre, cambiar nuestra postura corporal, sonreirnos frente al espejo. Te aconsejo que hagas una lista con las actividades o actitudes que te ayudan a sentirte mejor, esta lista será tu maletín de primeros auxilios para el bienestar. Te ayudarán a romper cualquier estado en cuestión de segundos.
  4. Al ponernos en la mente del otro, que debido a su comportamiento, nos hemos puesto en un determinado estado de ánimo no deseado, conseguiremos ver que la otra persona no es capaz de manejar sus emociones y sus conductas (despectivo, temeroso, indiferente, soberbio, iracundo,et.) Al reconocer que la otra persona actúa de determinada forma porque no sabe hacerlo de otra manera, conseguiremos no "engancharnos" ni entrar a su juego. Pero sobre todo, lo que ganamos al hacer esto, es continuar con nuestro propósito, con el verdadero objetivo que inició la relación con esta persona, sin dejar que algo externo a nuestra voluntad nos desvíe del verdadero objetivo.

Si conseguimos con estas 4 preguntas cambiar nuestro estado de ánimo, y las ejercitamos una y otra vez, de forma consciente, pronto nuestra mente formará un camino neuronal hacia estas respuestas que nosotros queremos dar a nuestra emocionalidad y pasarán a ser un buen hábito que a la larga reforzará nuestra relación con los demás, y más que nada , con nosotros mismos.

¡¡¡¡Te animo a que te hagas experto en esta técnica!!!! ¡Saldrás ganando tú y quienes comparten tu vida!

Viki Morandeira
Coach Personal