Enfermedades psicosomáticas



Estoy convencida que las enfermedades (que no son genéticas o por algún agente externo al estar en contacto con sustancias nocivas) el resto se pueden prevenir si mejoramos nuestra inteligencia emocional. A estas enfermedades, que no dependen de circunstancias concretas (aluminio, contaminación, o genéticas) se les denomina psicosomáticas
El Dr. Bach, dijo: "La Enfermedad es un conflicto entre la personalidad  y el alma"  Y Robert Dilt, sostiene que la enfermedad es una "comunicación". 
Bien porque nosotros le comuniquemos a nuestro cuerpo que no queremos seguir luchando, que no queremos vivir, que perder un hijo es perder una parte de nosotros... o bien porque las enfermedades pueden comunicarnos a nosotros que existe ese conflicto que debemos resolver. 
Si nos centramos en curar simplemente una dolencia, pero no en sanar nuestras emociones, si no analizamos si quiera los motivos que puede haber detrás de una acidez o de un dolor de cabeza. 
El estrés es un asesino silencioso, la ira y la rabia, el remordimiento, provocan más muertes que los accidentes de avión. 
Les dejo un texto que describe muy gráficamente este tema. 

Algunas veces.... el resfriado "chorrea" cuando el cuerpo no llora, 
El dolor de garganta "tapona" cuando no nos es posible comunicar las aflicciones
El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir. 
La diabetes invade cuando la soledad duele. 
El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan. 
El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar. 
La alergia aparece cuando el perfeccionismo es intolerable. 
Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza. 
La presión sube cuando el miedo aprisiona. 
La neurosis paraliza cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega
El cáncer mata cuando no perdonas o cuando te cansas de vivir. 
La enfermedad, en sí, no es mala. Es una comunicación que merece ser escuchada. Es un mensaje que nos avisa que algo no va bien, que estamos viviendo equivocados.

Viki Morandeira