Decir NO, cuando queremos decir NO

¿Por qué nos resulta tan difícil decir que no?

Bueno, en realidad, no le ocurre a todos. Las personas menos asertivas, son quienes más dificultades tienen para decir no.

El no saber decir NO, provoca en estas personas un sufrimiento ante situaciones en las que saben que van a verse expuestas a tener que decir Si o No, y tratan de evitarlas.
Desean decir no, pero no pueden. Se encuentran en la disyuntiva, entre respetar sus propios deseos y necesidades, y dejarse influir por sus miedos diversos.

¿Por qué nos cuesta decir NO?

Porque hemos sido educados en la cultura de la sumisión, en la cultura de la obediencia. Desde pequeños, se nos ha "castigado" cuando no queríamos hacer algo, se nos ha señalado cuando no aceptábamos hacer algo. Desde pequeños hemos aprendido, que para tener el amor de nuestros padres, "debemos" decir que si. Para que nuestros padres, maestros o mayores no se enfaden, debemos decir que si.

Esto acarrea que tengamos miedo a defraudar las expectativas de los demás, a no dar la "talla" en lo que suponemos que se espera de nosotros. Decimos que si, porque no sabemos como argumentar el no que llevamos dentro y que pugna por salir. Decimos que si, para evitarnos el inconveniente de explicar por qué no queremos o no podemos hacerlo. En definitiva, decimos que si, por temor a no ser queridos, por temor a enfrentarnos a los demás y a su rechazo.

¿Como nos afecta?
En primer lugar, el ser sumiso, servicial hemos de asumir que no es una VIRTUD. Una persona que progresa en su vida, no es quien deja en último lugar sus necesidades para cubrir siempre las de los demás. Decir siempre que si, disminuye nuestra autoestima, porque luego de unos años de sentirnos "usados" (porque lo hemos permitido) empieza a crecer en nosotros un sentimiento amargo de frustración, de odio hacia nosotros mismos por no ser capaces de decir que no. Nos castigamos y humillamos en nuestros diálogos internos por sentirnos poca cosa, por no vernos capaces de respetar nuestros propios horarios, nuestras propias necesidades. Nos sentimos usados, abusados, sumisos y dependientes.

Se puede cortar esta sinérgia, aprendiendo a ser ASERTIVOS. El entrenamiento Asertivo es algo que está al alcance de todos. Los derechos asertivos , una necesidad.

¿Por qué es bueno decir que NO?
- Porque así, al no asumir nosotros todas las tareas, le damos la oportunidad a los demás de aprender a hacerlo, de crecer en sus propias habilidades e incluso de aumentar su autoestima porque reconocen que pueden hacerlo.

-Porque ayudamos a los demás a ser responsables de sus propias vidas.

- Porque no se acaba el mundo si decimos que NO!!!

- Porque al valorar nuestros deseos, aumenta nuestro sentimiento de Autorespeto.

- Porque al respetarnos a nosotros, damos a los demás la oportunidad de respetarnos.

Se puede aprender, se puede entrenar. Es más, es nuestra obligación ser más Asertivos, adquiriendo mayor habilidad social, aprendiendo a aplicar las técnicas asertivas, y entrenándonos en esta maravillosa destreza, que nos hará la vida mucho más llevadera.

Viki Morandeira
Tu coach personal