Cultivar tres árboles


En el programa de Radio de hoy, desde Radio Lucena, hemos estado hablando sobre qué determina nuestro futuro.

El fruto de nuestra mente, es lo que determina nuestro futuro. Eso le decía yo a Lourdes, y acto seguido pasé a hacer un símil, entre nuestros pensamientos y tres árboles.

Si dejamos plantados en nuestra mente, El árbol del miedo, el árbol de la falta de fe y el árbol del Realismo, jamás conseguiremos nuestros objetivos.

¿Te cuento por qué?

Porque si comemos del fruto del árbol del miedo, nos paralizamos. Nos quedamos estancados, sin dar esos pequeños pero importantes pasos, que nos van acercando a nuestra meta.
Si comemos del fruto del árbol de la falta de fe, pasa algo muy parecido. Como no creemos que podamos alcanzar nuestra meta, no damos esos pasos, no hacemos esa llamada, no mandamos ese mail, no respondemos esa carta, no golpeamos esa puerta.....

¡Pero el que más miedo me da es el árbol del realismo! Cuídate mucho de comer del fruto de este árbol. Hay personas que viven empachadas de realismo, esas personas son las que constantemente están diciendo: esto es imposible, no vas a conseguirlo, tú estás loco, pero si eso no funciona..... Este fruto, es un fruto amargo, que envejece el alma y arruga el corazón.
Cuando dejamos de seguir nuestros sueños, eso es lo que nos ocurre.... envejecemos prematuramente.

Por eso, le decía a Lourdes, que es nuestra tarea pasar el arado, quitar esos árboles y plantar otros tres que dan frutos mucho más apetecibles y sanos para nuestra prosperidad.

El árbol de la fe y la autoconfianza da un fruto sabroso, que te impulsa a seguir hacia adelante, que te hace dar esos pasos necesarios para llegar, que te hace mostrar tu brillo a los demás.
Comer del fruto del árbol de la disciplina te mantendrá en la senda hacia tus objetivos, te inundará de perseverancia y esperanzas, te alejará de la procrastinación y será el combustible para llegar más allá de tus límites.
Y por último, procura encontrar las semillas del árbol de la alegría, para colmarte de optimismo, de amor, de pasión por tu objetivo, recordando, que la felicidad es una actitud ante la vida, y no algo que se consigue al llegar a destino.

Si comes de estos frutos, si llenas tu mente de pensamientos de autoconfianza, de fe, de disciplina, de alegría y amor, te aseguro que nadie podrá detenerte en tu camino hacia tu vida ideal.

En mi libro A ti te cuento. Cuentos para Adultos con Inteligencia Emocional, podrás encontrar un bonito relato sobre el Fruto de tu Mente. 

Tu Coach Personal