Cuento: El campesino que no quería ver la inundación (Viki Morandeira)


Me gustaría contarles un cuento que se me acaba de ocurrir,.... que quiero usar a modo de metáfora para quienes se sientan mal por alguna situación que les ha ocurrido y les cuesta superarla.


Este cuento, podemos situarlo en cualquier país, en la zona rural. Porque el protagonista de nuestro cuento es un agricultor. Había preparado la tierra para sembrar su cosecha, había trabajado duro y sembrado su parcela. Los días y los meses, habían ido pasando, y el también había estado ocupado cuidando de sus tierras.

Sus tierras, habían pertenecido a sus abuelos, luego a sus padres y ahora eran de su propiedad. Con lo que allí cultivaban, habían vivido sus antepasados, y ahora, lo hacía su familia. Además, le sobraba un poco para vender y comprar otros productos.

Un día, el clima de su región se volvió inestable, y comenzó a llover. Llovió varios días y como la tierra era buena, fue absorbiendo el exceso de agua. Pero de pronto, ocurrió un imprevisto. Sin que el agricultor estuviera preparado para ello, uno de los ríos cercanos, que en otras épocas le fue útil para regar sus tierras, ahora se desbordaba. Sus tierras, que estaban cerca del cauce del río, pronto se anegaron. Pero el agricultor, seguía mirando al cielo, para que dejara de llover.
El agricultor, vio venir las aguas, pero no creyó que esto le fuera a pasar a él.
El agricultor, vio en las noticias campos inundados, donde los campesinos se afanaban por cosechar pronto lo que estuviera disponible, para no perder el trabajo de todo el año, pero no vio que eso le estaba pasando a él.

No quiso aceptar la realidad. En lugar de mirar su campo, de ver que sus cultivos estaban bajo el agua, y de tomar alguna medida, el campesino siguió negándose a ver la realidad. Siguió negándose a mirar hacia sus campos y en lugar de eso, continuó mirando el cielo.

Cuando las aguas bajaron, sus vecinos, que en lugar de mirar hacia otro lado, aceptaron la situación y emprendieron algunas medidas, como cosechar lo que se podía y así pudieron guardar algo de comida para los primeros meses.

En cambio él, que se resistió a aceptar lo que había pasado, que se negó a ver la realidad, pasó un año duro, de penalidades y angustias hasta que las tierras estuvieron listas para una nueva siembra.

Durante nuestra vida, hay eventos que NO queremos que ocurran. A diario nos ocurren cosas que no nos satisfacen. Pero es en aquellos momentos en los que una gran "inundación" llega a nuestra vida, cuando corremos más peligro. Si nos negamos a aceptar la realidad, si nos empeñamos en pensar que "esto" no nos puede pasar a nosotros.... estamos perdiendo un tiempo valioso, que deberíamos aprovechar para hacernos cargo de nuestra vida, para asumir nuestras responsabilidades y para tomar las decisiones oportunas.

Si te has separado, y te niegas a aceptarlo, permaneces mirando hacia otro lado, mientras las aguas están arrasando tu futuro.... pierdes mucho. No te resistas a la realidad. Asúmela. Y una vez que hayas ACEPTADO lo que te ha pasado, podrás comenzar a dar los pasos necesarios para salir adelante.


Pero para salir, es necesario asumir que la realidad es la que es, y por mucho que nos quedemos mirando para otro lado, que nos quedemos quejándonos de nuestra mala suerte, que nos atasquemos echando la culpa a los demás..... mientras no aceptemos y asumamos nuestra responsabilidad, seguiremos hundiéndonos y con el agua hasta el cuello.


Viki Morandeira
Tu Coach Personal