La mala sangre


No se si en España o en otros países también se usa esta expresión, pero en Argentina, donde yo nací, es una frase muy habitual.


Las madres dicen a los hijos:
_ No me hagas pasar mala sangre (cuando se comportan revoltosos)

En una discusión de pareja:
_Esta mala sangre me va a matar.

Al escuchar las quejas de alquien respondemos:
_No te hagas mala sangre

Todas estas frases, desde mi punto de vista, tienen una explicación. El sufrimiento enferma la sangre. Si, pienso así. Y en mi vida lo he comprobado muchas veces. Cuando no estoy siendo positiva, cuando he pasado malas rachas, cuando he tenido que enfrentar crisis personales, me he enfermado.

Por lo general no suelo estar enferma y siempre digo que tengo los dos mejores antídotos contra las enfermedades: Soy Autónomo y Madre! :-)

Cada día me afirmo más en mi forma de ver las enfermedades. Los payasos visitando a enfermos en los hospitales me dan la razón. Las personas que se curan con placebos me dan la razón. Y lamentablemente, las personas que se enferman por su forma de pensar, de interpretar la vida, también me dan la razón.

En un momento de mi vida, y con esta forma de pensar, puse en marcha mi escudo protector y cada vez que sentía el nudo en la garganta, cuando las lágrimas querían aflorar repetía mi mantra: Cada célula de mi cuerpo es una célula sana y hermosa. Así hasta que me cansaba de oirme!!

Me gustaría que seas consciente de las veces en las que tus pensamientos, tus palabras, pueden estar envenenando tu sangre.

Y PURIFICALA!!!
¿Cómo?

Pues haciendo algo que solo tu puedes hacer.

¡Cambiando tus pensamientos!

Sana tus pensamientos y sanarás tu cuerpo. Te lo aseguro

Viki Morandeira
Tu Coach Personal
www.coachingparaprotagonistas.com