Diez Consejos para Reconciliarte tras una Pelea



¿Por qué esperar?


  1. Primero: tu pareja

¿Qué es lo más importante a largo plazo para ti? ¿Tener la razón sobre ese tema que han discutido? o ¿Seguir junto a tu pareja? La mayoría de nuestras discusiones son, en definitiva, por temas que dentro de un mes ni siquiera recordaremos. Piensa en lo importante: cuidar el vínculo.

  1. Dar el primer paso

¿Qué pasa si sigues enfadado, esperando que sea tu pareja quien da el primer paso? ¿Te sirve de algo sentir que has ganado? Esperar y esperar, solo hace daño a tu relación. No pierdes tú al iniciar la reconciliación, ganan ambos.

  1. Perdonar

¿Exiges que sea tu pareja quien rectifique? ¿Crees que no se merece el perdón si no lo pide? Perdonar es decirle que entiendes que todos cometemos errores. Perdonar es quitarte de encima una pesada piedra que te impide acercar porque sientes dolor emocional.

  1. Hablar de lo ocurrido

Seguir como si nada hubiera pasado tiene el efecto contrario al deseado. Poco a poco distancia la pareja y crea rencores. Mejor, hablar con calma para llegar a un acuerdo.

  1. Pedir perdón

¿Siempre es tu pareja quien inicia las discusiones? ¿No puedes evitar los nervios y explotar en ira? Deja de echarle la culpa y analiza tu comportamiento. Pedir perdón, ayuda y mucho, a una reconciliación más duradera.

  1. Recuperar el respeto

Si se han gritado, o insultado, es muy importante restablecer el sentimiento de respeto. Retiren lo dicho y propónganse no volver a usar un tono tan duro en una nueva discusión.

  1. Demuéstrale que te importa

¿Sabes lo que le gusta? Entonces, intenta sorprender a tu pareja con creatividad y sentido del humor. Un ramo de flores, unos bombones, la comida que le agrada, un corazón dibujado en el espejo del cuarto de baño.


  1. Llegar a un acuerdo

Usa esta pelea como un aprendizaje. Lleguen a un acuerdo para evitar volver a discutir por los mismos temas. Repite en voz alta y con todos los detalles la decisión que hayan tomado para que ambos puedan recordarlo.

  1. Abrázale

El contacto físico es una buena manera de olvidar las diferencias. Suaves caricias, abrazos, masajes… Hay momentos en los que las palabras sobran.

  1. Recuerda momentos agradables

Recordar que juntos están mejor es una buena manera de terminar una pelea. Nada mejor que recordar juntos ese viaje donde se sintieron muy unidos, o aquella fiesta en la que disfrutaron tanto.