Cuento: La parábola del Caballo


Este cuento, forma parte de la recopilación hecha por Jaime Lopera Gutierrez y Marta Inés Bernal Trujillo, en su libro: La Culpa es de la Vaca.

La parábola del Caballo

Un campesino que enfrentaba muchas dificultades, poseía algunos caballos que lo ayudaban en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los mejores caballos había caído en un viejo pozo abandonado. Era muy profundo, y resultaría extremadamente difícil sacarlo de allí.

El campesino fue rápidamente al lugar del accidente y evaluó la situación, dándose cuenta de que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el costo del rescate, concluyó que no valía la pena, y pidió al capataz que sacrificara al caballo tirando tierra al pozo hasta enterrarlo. Y así se hizo.

A medida que la tierra le caía encima, el animal la sacudía. Esta se acumuló poco a poco en el fondo del pozo, permitíendole subir. Los hombres se dieron cuenta de que el caballo no se dejaba enterrar sino que, al contrario, estaba subiendo, hasta que finalmente consiguió salir del socavón.


A veces, en nuestra vida, nos sentimos metidos dentro de un pozo, poco valorados, pisoteados, viendo que los otros nos quieren tapar con la tierra de la incomprensión, del egoísmo, de la falta de apoyo.

¿Sabes?
Tú también puedes ser como el caballo de esta parábola. Es tu decisión aceptar que la tierra que otros te lanzan te tape, o sacudírtela con fuerza y subir sobre ella para salir del pozo. Recuerda, cuanta más tierra te quieran tirar encima, más tendrás para usarla de punto de apoyo para subir y salir adelante.

Tu vida, depende de tus decisiones. Si aceptas, si toleras, si te quedas con lo que te tiran... serás tu mismo quien decida tu entierro. En cambio, si no aceptas esto, si eres protagonista activo de tu vida, si usas todo lo que está a tu alcance para crecer, dentro de poco, en lugar de tirarte tierra, querrán acercarte a tí para saber cómo lo has hecho.
¡Te lo aseguro!

Viki Morandeira
Tu Coach Personal