Me siento muy presionada/o


¿Cuantas veces habremos dicho esa frase? ¡Incluso la hemos pensado muchas mas veces de las que la hemos dicho!

Por lo general, luego de "Estoy bajo mucha presión..." agregamos el porque. Siempre creemos que hay algo, externo a nosotros que nos genera esa presión, que nos pone nerviosos, que nos oprime, que nos impide relajarnos, que nos insta a actuar, que nos mete prisa, que nos pide acelerar el proceso, que nos exige hacer todo a la perfección....

Ahora mismo, ¿te sientes bajo presión? Ten ahí, a un lado, la situación que te hace sentir así. Vamos a volver a ella luego de unas líneas.

Ahora, quiero que pienses en otra ocasión, otro hecho, otro momento de tu vida en el que tuviste esa misma sensación, pero que ya hayan pasado algunos meses o incluso años de esa situación.

Quiero que analices esa situación antigua y te hagas las siguientes preguntas.

¿Pudiste finalmente resolverla satisfactoriamente?
¿Superaste esa presión?
¿Te volviste a encontrar en la misma situación, pero ya tenías las armas suficientes para superarla?
Por ejemplo.... cuando aprendiste a conducir.... ¿Acaso no sentías una enorme presión los primeros días, los primeros meses? Y ahora... ¿cómo te sientes al conducir?
O toma el momento de entrar en un nuevo trabajo... ¿Te sentías sumamente vigilado, presionado al empezar, cuando aún no sabías hacer bien las cosas? ¿Y ahora, como lo llevas?

Estas preguntas, quiero que te sirvan, para que entiendas y asumas que la PRESION no viene de fuera. La presión es interna. Tu mismo te provocas esa presión al exigirte más, al tener miedo a equivocarte, al dudar de tu capacidad para hacer las cosas, al sentirte vigilado por los demás, al suponer que tienes que hacer todo bien desde el primer día.

Al poner en tu mente todas estas ideas y autojuzgarte, no haces más que añadir presión a una experiencia nueva. En lugar de relajarte, asumir que todo lo nuevo tiene en sí mismo un componente que puede agregarte presión, lo que haces es creer que no serás capaz, que todo saldrá mal, que vas a tartamudear, etc... Y al centrarte en lo malo que pueda pasar, le estás dando más probabilidades de que ocurra!!!!

Salvo que seas un superheroe del tipo de Superman y tengas en tus manos salvar al mundo, todo con lo que tengas que enfrentarte lo resolverás satisfactoriamente. Aprenderas a resolverlo cada día mejor, con la práctica y llegará el momento en el que ni siquiera recuerdes cuando esto te daba miedo. ¿Recuerdas ahora, cada vez que te sientas al volante, como te sentías al empezar a conducir? ¡¡Seguro que NO!!

Ahora, vuelve a la situación actual, a la que te estaba generando presión. ¿Cómo te sientes con respecto a ella ahora?
  • Ya sabes que la presión te la auto-impones tú.
  • Ya sabes que sentirte asi no te ayuda en absoluto
  • Ya sabes que en unos días o meses olvidarás esta angustia.
  • Ya sabes que aprenderás a hacerlo cada día mejor y te harás experto.
  • Ya sabes que lo que TU hagas con la presión, deteminará tu rendimiento.
Si le das demasiada importancia a "sentirte" presionado, esto te impedirá desenvolverte adecuadamente en la situación. En cambio, si te dices a ti mismo, YO PUEDO CON ESTO, Y CON 10 MAS COMO ESTO!!! Verás como tu desempeño mejorará en un 100%!!!

Aplica estas estrategias en tu día a día y comprobarás como incrementas tu rendimiento laboral, profesional y empresarial.

Viki Morandeira
Tu Coach Personal
www.coachingparaprotagonistas.com
www.crisisdelos40.tk