Cuento: El amigo oso




Un hombre bueno, viendo que una serpiente venenosa atacaba a un oso, fue a socorrerlo y lo libró de la serpiente.

El oso fue tan sensible a la bondad que había demostrado el hombre con él, que le siguió por donde quiera que fue y se hizo su esclavo fiel, protegiéndole de cualquier cosa que le molestara y haciéndole muchos favores, parecía su ángel de la guarda.

Un día, el hombre estaba durmiendo y el oso, de acuerdo con su costumbre, estaba sentado a su lado, espantando las moscas, sobre todo aquellas que intentaban posarse en la cara de su amo y salvador. Las moscas se volvieron tan persistentes en sus molestias que el oso perdió la paciencia y, agarrando la piedra más grande que pudo encontrar, se la arrojó con la intención de matarlas, pero, desafortunadamente, las moscas escaparon pero la piedra cayó sobre la cabeza del durmiente, y le partió el cráneo.


Este cuento, puede ser interpretado de varias formas. Se me ocurren dos. Desde el lugar del oso y desde el lugar del hombre.

Piensa: en tu vida, a veces intentas ayudar a alguien y en lugar de hacerlo, le aplastas el cráneo?? No siempre somos conscientes que nuestra buena voluntad y nuestras ganas de ayudar, pueden causar males peores, por eso, te dejo este proverbio árabe.

“Hay que saber ayudar a los demás con inteligencia”.

Y desde el lugar del hombre: a veces es mejor tener un enemigo, que un amigo idiota, porque por lo menos, del enemigo sabes que tienes que estar alerta y protegerte.
Y finalmente, podemos poner al oso dentro nuestro. Si, el oso pueden ser nuestros pensamientos, nuestras creencias limitantes, nuestros miedos y temores. Aquello que creemos hacer para protegernos, puede al final ser la piedra que aplasta nuestra existencia.

Piensa: ¿Cuáles y cuántos son los osos de tu vida? No todas las relaciones personales nos hacen crecer, nos aportan algo a nuestra vida. Quizás solo pasamos el rato y luego nos sentimos incómodos por haber perdido el tiempo..... Es tu vida. Tienes derecho a disfrutarla con quien tu quieras. No estás obligado a agradar a todo el mundo, a conformar a todo el mundo, a ser la persona que los demás esperan. Es mejor que seas la persona que tú quieres ser. Serás mucho más feliz. 

Viki Morandeira
Tu coach Personal
www.coachingparaprotagonistas.tk.