Cuento: Crecer como un árbol (Viki Morandeira)



Este cuento forma parte de mi libro A ti te cuento, cuentos para adultos con inteligencia emocional. 

Para mí, no hay mayor placer que dormir una siesta,
sobre el cesped y bajo un árbol. Les dejo un cuento
de mi autoría, para entender a los árboles y aprender
de ellos...

Un día, caminando para buscar un árbol que me cobijara, encontré dos
que estaban juntos. Uno era pequeño y parecía un poco enfermo, eran
de la misma especie y no me preguntes porque lo se, pero tuve la
sensación que habían sido plantados el mismo día. El otro, era mas
frondoso y parecía tener mas que compartir, los toque a los dos y
finalmente me recosté a la sombra del mayor.

En unos minutos, comencé a escuchar unas quejas...

Siempre igual..
Cada día tengo que aguantar el mismo desprecio...
La gente es muy egoísta, solo buscan su comodidad...
El constante sonido quejumbroso ceso de pronto, cuando se escucho
otro sonido, mas profundo, calmo y relajante.

Era algo así como ..
Eres hermoso, igual que yo, porque venimos de la misma semilla. Si tu
quisieras tendrías a mas gente cobijada bajo tu sombra.

Si, pero la culpa es tuya. Si tu no estuvieras ahí, me elegirían a
mi, eso ya lo se.

Mientras no te hagas responsable de ti mismo, encontraras siempre a
quien culpar por tu falta de decisión y por no llegar tan alto como
puedes llegar.

Claro, pero de todos modos es tu culpa, tienes raíces mas grandes y
consigues mas agua y nutrientes que yo...

Y cambiando el tono, de quejumbroso a ligeramente humilde pregunto
Dime, como lo has hecho?

Cuando nuestras semillas viajaban juntas por el aire y caímos juntos
en esta ladera, comprendí que tenía una responsabilidad , para llegar
a sobrevivir debía buscar agua, formar raíces y asentarme. Luego, una
vez conseguido esto, no me conforme con ser responsable y descubrí que
tenia una misión... Crecer y crecer hasta donde da mi potencial. Por
eso, mi tarea diaria es estirar un pocos mas mis raíces, buscar nuevas
aguas, alimentarme mejor... Y así , cuanto la gente agradece mi
esfuerzo sentandose a mi sombra, vuelvo a aprender cada día que estoy
aqui por esa misión, y con renovadas fuerzas y alegría, agradecido,
vuelvo a estirar mis raíces un poco mas allá, mas profundo,
experimentando nuevas aguas que me ayudan a seguir creciendo,,, así lo
hago.

Como lo has hecho tu?
Yo cuando caímos aquí, vi que la tierra era fértil, que cada tanto
caía algo de lluvia y eso me proporcionaba alimento. Te veía a ti
esforzarte, estirarte para llegar mas lejos, y te tache de ambicioso.
En cambio, yo me quede recogiendo cómodamente el agua que llegaba a
mis raíces. Como cada tanto llegaba. No necesite esforzarme.
Ahora, ya mis raíces se han endurecido y atrofiado y por mas que lo
intento no crecen como las tuyas.

Si dejaras de mirarme, y aprendieras que triunfar es superarse a
uno mismo y no ganar a los demás, creeme, llegarías mas lejos.

Una brisa suave y húmeda me despertó. Había dormido plácidamente
hasta que una lluvia de primavera estaba dando su primer aviso..,

Pasados unos años, volví a esa pradera, y me asombro ver dos árboles
casi iguales, bellos, con sombra y estupendo aspecto. Al sentarme
apoyado junto al tronco del que era ligeramente pequeño, recordé un
sueno que tuve una vez sobre dos arboles

Y al recordar aquel sueño, me dije a mi misma... Que tontería
de sueño!!!
Los arboles siempre crecen hasta el máximo de su potencial, solo los
hombres nos conformamos y acomodamos para luego quejarnos y culpar a
los demás de nuestro destino...

Me recosté y volví a echarme la siesta.

Viki Morandeira
Tu Coach Personal
www.coachingparaprotagonistas.tk