Los Tres Náufragos (Viki Morandeira)


Los Tres Náufragos

En una isla desierta, hace algunos años, habían quedado varadas tres personas, de las que ahora no me puedo parar a decirte sus nombres, aún.

Cada una vivía en una zona de la isla y habían convivido tranquilamente desde su naufragio. Un día cualquiera, como el de ayer, una de las personas vio un barco, pasar frente a su parte de la isla. Y aunque hizo todo lo posible por llamar su atención, nadie del barco pudo verle. Para que no te líes a este personaje, lo llamaremos, Ayer.

Ayer era una persona experimentada y no haber conseguido su objetivo le hizo sentirse fracasada. Como en su zona estaba sola, un día cualquiera, como hoy mismo, fue a ver que hacía otra de las personas que habitaban la isla. A esa otra persona, la llamaremos por ejemplo, Hoy.

Hoy era muy alegre, disfrutaba de hermosos amaneceres y de atardeceres espectaculares. Cuidaba con amor un jardín que él mismo había plantado y algunos días, sin que fueran días especiales, como pueden serlo mañana, recibía la visita de la tercera persona de la isla y juntos hacían planes sobre lo que harían al regresar a la civilización, como construir una balsa, etc. A la tercera persona, vamos a llamarla, por ejemplo, Mañana.

Ayer, entristecido al perder esa oportunidad, ya no se sentía a gusto en su zona de la isla y cada día comenzó a visitar a Hoy. Este, como no era temeroso, ni desconfiado le recibía alegremente. Hoy, pasaba gran parte del día escuchando a Ayer quejarse por haber pedido el barco, inventarse historias sobre como podría haber sido el encuentro, que podría haber hecho de distinta manera para llamar la atención del barco. Y así, poco a poco, Hoy fue descuidando su jardín, mientras pasaba los días pensando en lo dicho por Ayer. Sin que Hoy se diera cuenta, Mañana había dejado de visitarle. Al principio fue varias veces, pero como Hoy estaba enfrascado pensando en Ayer, ni siquiera había notado la presencia de Mañana, y éste, poco a poco, dejó de visitarle. Un buen día, al ver que su jardín estaba casi medio muerto por haberlo descuidado pasando sus días pensando y pensando, Hoy se preguntó:

¿cómo puede haber sucedido esto? ¿porqué se ha muerto mi jardín?

Y una flor, que aún no había perdido del todo su vida, se compadeció de Hoy, quien le había cuidado con tanto amor y tanto esmero. Sacó fuerzas de lo más hondo de sus raíces y le contesto:

_Estamos al borde de la muerte, porque permitiste que Ayer ocupara todo tu tiempo, porque olvidaste a Mañana, quien dejó de visitarte al verte siempre triste y pensativo y lo que es peor…. Te olvidaste de Hoy. Hoy es lo más importante que tienes, si solo le das tus horas a Ayer, tu vida será gris como aquellas nubes y Mañana ya no encontrará oportunidad de compartir sus sueños contigo.

Ten presente, que Hoy es tu vida. Que el pasado es un ladrón que, si le dejamos sitio en nuestra mente, no nos deja ver lo bonito de cada día. El pasado es un ladrón que nos quita el placer de soñar con nuestro futuro deseado. Todos tenemos un pasado, las personas que son felices hoy, también tienen un pasado, solo que ellos deciden que éste no les quitará el presente.


Viki Morandeira

Coach Personal

www.coachingparaprotagonistas.com