Asertividad: Técnica del disco roto



"Yo no quería hacerlo, pero los demás se empeñaron"

"Me sentí presionada a hacerlo."

"No pude decirle que no."

¡Cuántas veces hemos oído esta frase! O peor aún... cuántas veces hemos sido nosotros mismos quienes las hemos dicho. 

La presión del grupo, guardar las apariencias, poca confianza en uno mismo, buscar la aceptación de los demás, evitar enfados, conflictos,... Todas ellas son razones que, en ocasiones, pueden llevarnos a hacer lo que no queremos... porque "todos lo hacen", o por "no defraudar", o porque "eso es lo que se espera de mi".

Esta conducta nada asertiva, genera luego en nosotros un sentimiento de frustración, de no sentirnos válidos ni respetados, de permitir que se vulneren nuestras necesidades y gustos. Pero en este caso, el otro no es necesariamente culpable. Cada uno de nosotros es responsable de lo que dice, incluso, cuando no sabemos decir que no.

Vamos a empezar con las técnicas Asertivas 

La primera vez que empiezas a conducir, estás nervioso, eres muy consciente de la marcha en la que llevas el coche, cual viene luego, que luces debes usar, etc... Todo eso lo aprendimos practicando, en las clases, y repitiendo y repitiendo las mismas técnicas. Pues bien. A ser Asertivo, también se aprende de la misma forma. Con la práctica y la repetición. 

1º Debemos ser conscientes de la conducta que queremos cambiar. Por ejemplo: defender una postura nuestra.

2º Debemos conocer que pasos debemos dar. (poner 1º, pisar el acelerador suavemente, poner 2º y mantener firmes el rumbo)

3º Con la práctica, aprendemos a no tener que prestar tanta atención a nuestra conducción, y mejoramos nuestro desempeño al volante, de forma natural. Lo mismo pasa con la asertividad. Al principio debemos ser conscientes de nuestra respuesta, de la técnica que usamos y repetir, repetir, repetir. Con los días, nuestro cerebro, aprende a hacerlo naturalmente, como ahora, cuando conduces y lo haces tranquil@ sin cuestionarte que marcha debes poner o si debes pisar el embrague o no.

Vamos a empezar con la técnica del disco roto.

Consiste en repetir, con tranquilidad, en un mismo tono de voz, sin entrar en agresividad, repetir y volver a repetir con distintas palabras la misma postura, sin dejarnos influir o ganar por los argumentos que ponga la otra persona para convencernos de aquello que no deseamos hacer.


Repita su punto de vista con tranquilidad, sin dejarse ganar por aspectos irrelevantes (Sí, pero… Sí, lo sé, pero mi punto de vista es… Estoy de acuerdo, pero… Sí, pero yo decía… Bien, pero todavía no me interesa).
El objetivo de esta técnica es mostrar nuestro punto de vista, o deseo, inequívocamente, con firmeza pero sin rabia.


Proceso : El uso de esta técnica es muy sencillo:

1. Decidimos, con una frase corta que es lo que queremos decir a nuestro interlocutor (Utilizamos frases de tipo “YO”, es decir expreso de forma inequívoca lo que quiero)

No me apetece ir a esa reunión (excursión, ver esa película,etc...)
2. Repetimos esa frase continuamente independientemente de lo que nuestro interlocutor diga, acompañándolo en su inicio con “Entiendo que…””Comprendo lo que siente…”

Entiendo que quieras ver esa película, y en otra oportunidad iría, pero hoy no me apetece.
Se que puede ser una buena fiesta, pero hoy no quiero ir.

· Recuerda:
a) No hay ninguna ley que me obligue a responder las preguntas que me hacen, soy yo quien decide a quien respondo sus preguntas.

b) Tengo derecho a decir que NO. Tengo derecho a estar solo si me apetece. Tengo derecho a hacer las cosas cuando realmente me apetecen.

c) La mayor parte de la gente tiene en su repertorio un número determinado de NO, así que solo tengo que ser capaz de insistir mas allá de su capacidad (si su número de NO son 7, sólo tendré que repetir mi negativa ocho veces para que la otra persona deje de insistir y yo haya conseguido defender mi postura)

c) Esta técnica es recomendable en interacciones comerciales, cuando no queremos comprar aquello que nos ofrecen, y puede usarse con la gente que nos importe o de nuestro circulo cercano (amigos, jefes, compañeros…) siempre apoyada con otras técnicas que aprenderemos en los siguientes post.

Comienza a practicarla con cosas pequeñas. Defiende tu tiempo, tu espacio con la técnica del disco rayado. Practica, practica y pronto serás capaz de conducir sin mirar siquiera la palanca de cambios.



Viki Morandeira
Coach Personal