La Negación

Hola!!

Te acuerdas de la lista de "hechos" que te propuse? Bueno, ya analizamos el primero, vamos ahora con el segundo.

Tu pareja y tú estáis en casa, le pides que haga algo (cambiar una bombilla, sacar al perro, sacar la basura, etc) y te dice que ahora no tiene ganas.



¿Qué has apuntado? ¿Cuál fue tu pensamiento automático?
¿Te dá igual que diga que no?
¿Cuál es el "diálgo interno" cuando te dice que no?
¿En que emoción te quedas en ese momento?

La respuesta a estas preguntas, puede ayudarte a mirar dentro de ti.
Es importante que reflexionemos sobre nuestros diálogos internos. Muchas veces, pensamos una cosa, hacemos otra y decimos otra muy distinta. Los demás no son expertos en lenguaje corporal y si no dices lo que piensas le pones las cosas más difíciles.

Veamos.... Si, por ejemplo, te molesta su actitud al no hacer algo, pero no dices nada, estás negando un problema que tienes tú. No estás validando tu deseo, tu necesidad. Y si te dices a tí mismo: "No importa, me dá igual" " Ya pasó, no ocurre nada" pero en realidad SI te importa, vas generando ansiedad, resentimiento, es como poner una olla a presión. Es la actitud opuesta a la exigencia o perfeccionismo, del que hablaremos más adelante.

Lo mismo ocurre cuando te equivocas en algo que podrías haber hecho mejor con un poco de esfuerzo, o aceptas un error en un pedido y te dices a tí mismo que no importa. Pero, luego, ¿En qué emoción te quedas?

Piensa
¿Cómo te sientes?
¿Qué sentimientos están ahí, dentro tuyo, pero no puedes mostrar?
Cuando niegas algo, que en realidad no quisieras, estás "resignando" tus verdaderos deseos.

¿Qué pierdes si intentas dialogar, expresar como te sientes ante ese hecho?
¿Qué crees que ganas resignándote?
¿Qué camino estás eligiendo?

Pretender hacer creer a los demás y a nosotros mismos que un determinado "hecho" no nos importa, cuando en realidad no es así, produce un cambio emocional. Te carga negativamente. La próxima vez que te escuches decirte "no importa, ya cambiará" O que Tu mismo estés "auto-justificando" las actitudes de los demás, párate a Pensar.

Inténta preguntarte:

¿Estoy seguro de lo que pienso?
¿Que elementos tengo para "avalar" mi justificación de sus actos?
¿Que pierdo si le pregunto porqué no puede, porque no me llama, porque llega tarde?
¿Que gano si lo hago?
¿Que precio estoy pagando por aceptar las cosas que no me gustan?
¿Hasta cuando creo que puedo seguir así, con la olla en el fuego, sin que explote?

Dialogar, amablemente, exponer al otro como nos sentimos ante algo que consideramos injusto, escuchar sus razones, tratar de entender su posicionamiento, todo esto puede producir dolor, y hemos sido educados en la creencia que el dolor es algo que hay que evitar a toda costa. Incluso, acallarlo, esconderlo, taparlo negando nuestros propios deseos para que el dolor no se vea. Pero.... ¿hasta cuando? Tu eres responsable de tu propia vida. Tu eres el protagonista. Si no pasas a la acción, te la pasarás quejándote de las injusticias que sufres a diario.

De la mano del coaching puedes hacer este camino mucho más llevadero. ¿Hablamos? coachingparaprotagonistas@hotmail.com

Viki Morandeira
Tu Coach Personal
www.coachingprotagonistas.wordpress.com